Sorpresiva e ingeniosa producción costarricense que denota un esfuerzo por parte de sus realizadores en encontrar un rompimiento en la cotidianidad audiovisual tica.Presenta uno de los mejores guiones de la cinematografía nacional actual, aplica un aproximado al famoso (o infame) “dogma 95”, que bien dejará fintados a más de algún ingenuo y a otros simplemente no les gustará, cine para conocedores e intelectuales dirán unos; pero sin caer en lo experimental. Un trabajo que bien podría sacarle una sonrisa satisfactoria a Lars Von Trier
Su historia es una malla de relatos donde se pueden multiplicar exponencialmente al infinito generando un huracán entrelazado de voces con diferentes aproximaciones desde un mismo evento: El mito del Doctor Moreno Cañas; desde la fantasía y lo real en amalgama que solo el sétimo arte puede sostener.
La edición también sigue el “dogma” sobre este tipo de producciones, laberintico universo complejo pero rico en su propuesta hasta llegar a un clímax irreal dentro del relato como si de un trabajo de Jodorowsky se tratara. El guión y el abordaje de la historia me fascinaron.
Por desgracia, las pésimas actuaciones, sin soltura o naturalidad, de todos los involucrados le restan valor a este genial trabajo, lo que amerita un descuido por parte del director de actores.
El otro problema, y ese parece ser de presupuesto, es la musicalización que deja mucho que desear en algunos puntos medulares.
En síntesis: me gustó mucho; es mejor de lo que esperaba. Pero desde mi interior creo que es una cinta muy adelantada y visionaria para su época en Costa Rica, y espero no ser profeta, pero creo que a muchos no les gustará.
Sin embargo, invito a todos a que la vean, posee un guión bastante exótico y bien realizado.
Le pongo 2 Chompipes. Pésimos actores, mala musicalización. Excelente dirección, genial guión.













